viernes 23 de febrero de 2024

SEXUALIDAD Y VíNCULOS | 11-04-2023 16:55

El dinero no es un tabú: Repartí gastos con tu pareja

La economía doméstica no tiene que ser sinónimo de separación, la clave es tener una comunicación sana y repartir los gastos de manera equitativa.

Todos alguna vez asistimos a una cita y cuando llega el final de la velada nos ponemos a pensar quien va a pagar, empieza el dilema, si debe pagar el hombre como caballero, la chica demostrando deconstrucción y avance en cuanto a las heteronormativas o si la mejor opción es pagar a medias. Lo que deja en evidencia que el vil metal genera conflictos de pareja más a menudo de lo que pensamos.

Hay personas que por miedo a esos conflictos piensan que hablar de dinero es un tema tabú, indiscreto o, simplemente, feo. Hay gente a la que le da vergüenza tanto si gana mucho dinero como si gana poco, y esto sucede también en las relaciones personales, como el de las parejas. No vamos a decir que ninguna pareja toca el tema, porque en realidad hay parejas que planifican todo, pero otras prefieren obviar el tema de los números para evitar incomodidades. Pero en realidad la comunicación, aunque sea financiera, evitará problemas mayores en tu relación.

TU RELACIÓN CON EL DINERO REFLEJA TU PERSONALIDAD:

Lo económico da lugar a que surjan otros conflictos y que se proyecten problemas ya existentes. Por lo que hay que tener en cuenta cuando vamos a hablar de estos temas, no es lo mismo hacerlo en la fila del supermercado que en casa, relajados, abiertos a la discusión, con ganas de llegar a un acuerdo.

Parejas en el super
Parejas en el super

Por lo que la administración del dinero termina siendo un reflejo de nuestra propia personalidad, de nuestros valores, de lo que somos como personas y de cómo nos movemos en la vida.

Tipos de personas con sus finanzas:

Pirómana o pirómano: No le dura el dinero en la mano, compra compulsivamente, compra caprichos y necesita terminar el efectivo en lo primero que le gusta.

Los desprendidos: Entregan su dinero en forma de donación, préstamo o regalo. Los motivan sus necesidades de aprobación y ganas de ser queridos.

La neurótica o el neurótico: Cuando gana dinero, se siente en falta con sus ideales. Tiene miedo de que lo critiquen por subir en la escala social, se culpa y hasta se avergüenza.

Hormiguita: Se cuidan respecto al gasto y están muy concienciados con el ahorro, pero pueden dar problemas cuando se obsesionan.

La nube del no saber: Ya sea porque no le gusta o no le interesa controlar los gastos, deja toda la administración en manos de la pareja. Es una actitud cómoda pero, luego, vienen las discusiones cuando está en desacuerdo con quien adopta el rol de gestor.

CUANDO EL DINERO GENERA CONFLICTO 

Los conflictos se van gestando de acuerdo a la experiencia de cada uno y a su historia personal, y esto es un problema cuando vas con ideas preconcebidas porque has visto en casa que los gastos se gestionan de una manera, dando por supuesto que tu pareja tiene que hacerlo igual. Volvemos a reiterar que lo esencial es la comunicación, lo primero que hay que hacer, incluso antes de irnos a vivir juntos, es hablar, si no hablamos sobre nuestros objetivos de vida, nuestros valores, de qué queremos hacer a nivel personal y como pareja, poco vamos a poder gestionar nuestra economía. También hay que tener en cuenta que cuando vamos creciendo juntos hay momentos evolutivos y hay que adaptarse a ellos.

parejas compartiendo gastos
Parejas felices compartiendo gastos

EL DINERO COMO DISCUSIÓN HABITUAL

Cuando buscas una pareja, de alguna manera, buscas a alguien que conecte con vos en todos los aspectos de la vida, eso incluye lo económico.Ser demasiado ahorrador o demasiado derrochador suscita discusiones en la pareja, si uno gasta y el otro solo ahorra, se crea un evidente desequilibrio, pero también pasa si los dos son ahorradores o gastadores. También pueden haber pleitos cuando le ocultamos a nuestra pareja en que gastamos con la excusa de gestionar los ingresos por separado, a eso se lo conoce como infidelidad financiera.

NADA ES DEL TODO BUENO O DEL TODO MALO

Es necesario repartir los gastos en las parejas que tienen ideas económicas muy diferentes porque eso genera conflicto. Hay parejas que se supervisan, se preguntan en qué gastaron el dinero, se piden permiso o explicaciones, incluso, se reclaman, pero hay otras, que no necesitan hacer reparto de gastos porque todo está asumido entre los dos y para los dos. Lo ideal es hablar y ver que le funciona mejor a la pareja de cada uno.

cuentas claras
Mantener las cuentas claras

 ¿GASTAMOS JUNTOS O SEPARADOS?

Primero hay que hablar para saber qué quiere cada uno, y luego de discernir entre lo que es tuyo y lo de ambos se debe crear un plan de gastos que les funcione.

Todo junto: Se ingresa todo el efectivo en una cuenta y de ahí se va sacando.

Una cuenta común y un sueldo: Tener las cuentas por separado y aportar el 50% para una cuenta de gastos en común. De esta manera podés aportar a los gastos comunes pero también van a poder disfrutar de cierta independencia gastando en lo que te gusta.

Gastos prorrateados: También algunas parejas prorratean según los ingresos, es decir, aportan un porcentaje según lo que gane cada uno. Si una parte de la pareja ingresa más que la otra, puede afrontar mayores gastos sin que sea un esfuerzo desproporcionado para ninguno. De esta manera evitan la carga injusta que supone, a veces, dividir cada gasto al 50%.

Cuentas individuales y gastos según acuerdo: Es ideal para quienes quieren aportar montos similares pero es problemático cuando los miembros de la pareja no ganan cifras parecidas y el reparto es desigual. Otro problema que sucede aquí es que a veces lo que para uno es un gasto normal para el otro corresponde a un gasto elevado.
 

¿CÓMO HABLAR DE LOS GASTOS COMUNES?

Primero tenemos que tener en cuenta que es lo que queremos, si nos conocemos podemos plantearlo antes de estar en pareja, otro momento ideal es cuando vas a convivir con tu pareja para saber la compra en el super, del ocio, del ahorro y por supuesto como van a llevar las cuentas.

Parejas de vacaciones
Parejas disfrutando su tiempo de ocio

Es ideal hablar de lo que queremos sin criticar ni recriminar para mantener una buena conversación. Tenemos que hablar en un tono amable y cariñoso, porque la idea es gestionar las finanzas para mejorar la convivencia. De esta manera también podemos definir qué corresponde a un gasto común y qué a gastos personales. Es ideal proponerse un día al mes para organizar las cuentas y tener todo en orden para que no surjan discusiones.

ML

Galería de imágenes

Accedé a los beneficios para suscriptores

  • Contenidos exclusivos
  • Sorteos
  • Descuentos en publicaciones
  • Participación en los eventos organizados por Editorial Perfil.

En esta Nota

Comentarios