jueves 5 de agosto de 2021

PERSONAJES | 06-07-2021 18:21

Claudia Brant: “Mi trabajo se basó en hacer cantar a otros”

Ganadora de un Grammy, escribió hits para Luis Fonsi, Ricky Martin, Josh Groban, Paulina Rubio y Soledad, entre muchos artistas más. Desde Los Ángeles, nos compartió su increíble historia.

Claudia Alejandra Menkarski, más conocida como Claudia Brant, arrasó en los noventa con su single “Juntos”, pero la mala suerte la obligó a volver a empezar en Estados Unidos.

Gracias a su talento para la composición comenzó trabajar para innumerables artistas como Ricky Martin, Carlos Santana, Bruno Mars, Josh Groban, Alejandro Sanz y Luis Fonsi (sólo por nombrar unos pocos). Desde Los Ángeles, donde reside desde hace 23 años, Brant se prestó vía Zoom a una charla a fondo.

-Estudiaste un tiempo Arquitectura, ¿en qué momento te diste cuenta que era mejor continuar con la música?

-Cuando salí del secundario ya cantaba y grababa jingles, tocaba con una orquesta en casamientos, también escribía algunas canciones, pero mis padres tenían muy metido el mandato de una carrera universitaria. Con opciones muy reducidas, además: médica, abogada o arquitecta.

Me definí por la última, porque me parecía la más creativa, pero duré menos de dos años. Era una tortura para mí estudiar eso porque quería escribir y cantar. ¡Al final lo terminé haciendo!

-Tu primer disco fue “Entonces Vale la Pena” (1989), con Litto Nebbia. ¿Qué recuerdos tenés de esa primera experiencia?

-¡Fue todo un trip! Yo tenía entre 21 y 22 años y lo que me acuerdo es que conocí a Litto en un estudio de grabación y le di un casete mío. Al poco tiempo él me llamó y me dijo: “grabemos un álbum”. ¡Estaba fascinada con la propuesta! Entré al estudio con él y con un montón de músicos brutales.

En ese disco cantaron Rubén Rada y Osvaldo Fattoruso, que eran un seleccionado de ídolos con el que él me puso en ese momento. Sacamos ese álbum a través de su sello (Melopea Discos) y la tapa era súper artesanal con una foto muy sencilla.

Cuando salió me ocupé de la prensa caminando las oficinas de PR con los diarios y todo. Gracias a eso me hice amiga de un montón de periodistas como Mariano del Mazo, Eduardo Berti, entre otros. ¡Me habían recibido súper bien! Después de ese disco terminé en Warner, pero sí, mi primer contrato fue con Litto Nebbia.

Entonces vale la pena
La portada de su debut discográfico, producido por Litto Nebbia.

-En 1991 ganaste en el Festival OTI de la Canción en México, luego en el Festival de Viña del Mar, lo que hizo que firmes contrato con Warner Music, quien después se arrepintió de haberlo hecho. ¿Cómo viviste ese rechazo?

-Como un drama brutal que me deprimió por varios meses. Hoy entiendo que las cosas funcionan así. A veces tenés suerte y otras no.

En aquel momento, el director artístico que me apoyaba se fue de la compañía y quedé en la mayor orfandad, el nuevo que llegó dijo: “Esto lo heredé, pero no es mío”.

El problema era que si una discográfica te dejaba ir quedabas “manchado”, nadie más te iba a querer. Estaba muy limitada en Argentina como para poder conseguir otro contrato e ir a otra disquera, entonces ahí fue cuando hice las valijas y me fui.

-Tuviste una buena oportunidad laboral para componer temas para otros artistas en Estados Unidos a finales de los noventa. No fue hasta 2007 que volviste a lanzar material como cantante con Por capricho, ¿querés contarme un poco sobre esa vuelta?

-Cuando llegué a Los Ángeles tuve un tiempo de aclimatación y otro en el cual estaba dedicándome a descubrir el universo de ser compositora. Así pasaron los años y en un momento empecé a hacer un esbozo de un álbum que al final no fue y después quedé embarazada de mellizos.

Todo era complicado, pero en el medio del embarazo me puse a hacer este disco, Por capricho, que es precisamente por eso que lo hice: por capricho.

Se me metió en la cabeza que quería hacer un álbum y lo hice con un productor americano, Jeeve Ducornet. Terminamos haciendo un montón de canciones y lo sacamos de manera súper independiente.

Ese fue mi primer reencuentro con ser artista y cantar, porque en realidad todo mi trabajo se basó en hacer cantar a otros. Después de eso vino la primera versión de Manuscrito en 2011, luego Sincera (2018) y ahora la versión de Manuscrito Deluxe.

-Manuscrito Deluxe, aparte de ser un disco que reúne los hits que batieron récords de reproducciones, le agregaste un tema nuevo, “Hojas del Viento”, con Nahuel Pennisi; una versión acústica de “Juntos” y le cambiaste la letra a “No Me Doy Por Vencido 2021”. ¿Cómo fue revivir cantar estas dos últimas canciones que de seguro marcaron tu vida?

-Cuando había que elegir qué temas nuevos agregarle a esta remasterización, “Hojas del Viento”, escrito en el 2020, me pega muy fuerte en el corazón porque habla de los afectos y de la gente que más extrañamos, en mi caso, mis amigos que están en Argentina.

Después había que elegir dos canciones más y en realidad fue una idea del ingeniero de mezcla, Moogie Canazio, que es quien trabajó conmigo en el álbum anterior (Sincera), y me dijo que agarre mis temas más importantes en Argentina que tenían un significado para mí. Entonces ahí decidí que una era “Juntos”, porque fue mi primer single; y “No Me Doy Por Vencido 2021”, con letra nueva, que era algo que habíamos hecho este año con Luis Fonsi.

Me parecía que valía la pena ponerlo ahí afuera porque tiene una letra totalmente distinta, que tiene que ver con la pandemia y estar encerrado, con cómo cambió el mundo y con un montón de cosas que, quieras o no, son muy cercanas a todos, en mayor o menor medida un país está mejor que otro, pero nunca nada va a volver a ser como fue.

-En 2019 estuviste en el Teatro Colón, junto a Antonio Carmona, y después fuiste invitada por Sandra Mihanovich para un show en Torquato Tasso. Contame un poco de estas dos presentaciones en Buenos Aires, después de tantos años.

-¡Fue muy lindo! Antonio me invitó porque formaba parte del festival Únicos y nosotros teníamos una canción que escribimos, “Ni Blanco Ni Negro”, que fue la que cantamos. Para mí volver a Argentina después de haberme ganado el Grammy americano fue increíble.

La invitación de Sandra fue el mismo año, ¡es una divina! Fue muy copado porque estuvimos dos noches cantando con ella en el Tasso y en una de ellas vino la Sole (Pastorutti), Rubén Rada, Marcela Morelo y todo era como el festival de la amistad, fue muy divertido.

En un momento estaba cantando un tema que le hice a la Sole (“Aunque Me Digas Que No”), y de repente empecé a escuchar otra voz, miré a mi derecha y estaba ella en el escenario. ¡Fue muy lindo!

-Hablemos del Grammy a Mejor Álbum Pop Latino que ganaste en 2019 por Sincera. ¿Qué se te pasó por la cabeza en ese momento?

-Fue muy fuerte porque Sincera es un disco que hicimos con dos productores brutales, Cheche Alara y Moogie Canazio, pero básicamente lo hicimos para hacer buena música y por el amor hacia ella. No había ningún tipo de pensamiento paralelo en cuanto al éxito que pudiera llegar a tener.

Yo salí semidesnuda en la tapa porque quería rendir homenaje a la tapa de un disco de Simone que escuchaba cuando era chica, Pedaços (1979). Era todo un combo de cosas que eran la sinceridad absoluta, hacerlo porque se daba la gana. Cuando subí al escenario a agarrar el premio era agradecer a que los miembros votantes hayan puesto la oreja en un proyecto semejante.

-¿Podrías contarme alguna anécdota que te haya marcado en todos estos años trabajando con otros artistas?

-¡Tengo tantas! La primera volada de cabeza total fue en 2001/2002 cuando tuve que ir a los Sony Studios, al sound stage, que es como una sala dantesca en donde estaba grabando Josh Groban con una orquesta de 80 músicos. Meterme ahí donde todos estaban interpretando un arreglo de la canción (“Si Volvieras A Mi”) que yo había escrito fue muy impresionante.

También fue muy fuerte ir al anfiteatro Hollywood Bowl, que estaba repleto, y ver toda una masa de gente cantando un tema que hice con Gloria Trevi (“Inmortal”). Ver tu canción interpretada en un ámbito como ese y un montón de personas cantando es un viaje de energía. Lo mismo me pasa con los conciertos de Ricky Martin, Luis Fonsi, La Sole, en donde cantan mis temas, y de repente notar que tomaron vida propia es muy sorprendente.

-¿Para qué artista nuevo te gustaría componer?

-Este año hice colaboraciones con artistas más alternativos, que me encantan. Me di cuenta de que hay mucho talento, muchos artistas nuevos que tienen mucho para decir. No tanto los más establecidos, que por ahí repiten un poco una fórmula y hacen lo mismo, pero hay chicos que vienen con mucha onda y propuestas diferentes, sobre todo en el trap.

Vienen con cosas que uno no esperaba escuchar y me parece que los artistas nuevos a mí me entusiasman, porque me puedo divertir, entretener y descubrir algo nuevo que no sabía. Me parece interesante tener ese tipo de oportunidades.

 -¿Quiénes son tus influencias hoy?

-¡Escucho de todo! Me gustan mucho el jazz, la música brasileña, el fado, el flamenco. Últimamente escucho mucho al rapero C. Tangana, el último disco de Pedro Guerra (El Viaje) que me parece espectacular y el de Alex Cuba (Mendó); El David Aguilar, Alex Ferreira, Rita Indiana, que pueden sonar desconocidos, pero los recomiendo a todos.

Hay muchos álbumes en particular que me gustan, pero en general, son los cantautores y me parece que hay algunos que tienen cosas muy interesantes en cuanto a la utilización del lenguaje. Me gustan los que están fuera del número 5 de los charts, trato de irme de lo mainstream y escuchar otras cosas.

-¿Qué pensás de la autogestión de los nuevos artistas?

-Creo que la existencia de las plataformas digitales y que los artistas puedan subir su música y compartirla directamente con el público, comunicándose con sus fans a través de Instagram o de Twitter con un mensaje, todo eso cambió un montón.

Cuando empecé en esta industria si no tenías un contrato con una discográfica major no podías hacer nada, era realmente muy difícil. Mi primer contrato con Nebbia era independiente y era muy difícil promoverlo, lidiaba con personas que tenían contratos con Sony y tenían un departamento de PR y de marketing que se ocupaban de hacer todo eso para el artista.

Dicho esto, no deja de ser difícil la promoción y la difusión cuando el producto que tenés es específicamente artístico musical. A mí no me resultó fácil ni con Sincera, ni con Manuscrito, ya que son proyectos independientes.

Para los artistas que tienen un perfil un poco más comercial y que hacen algo que puede tener una salida, creo que la necesidad de tener una discográfica, en estos momentos, no es elemental porque se puede trabajar de muchas otras maneras la promoción sin tener una disquera.

-¿Cómo sigue el resto de tu 2021?

-Estoy trabajando bastante en el estudio estos días y me voy a Miami a trabajar por una semana y después a España. Estaré bastante ocupada hasta agosto y después volveré a Los Ángeles para seguir promoviendo Manuscrito todo lo que pueda.

Lo que pasa es que por ahora no pude ir a Buenos Aires, pero estoy trabajando con Francisca Valenzuela, Sole Pastorutti, Elsa y Elmar, Daniela Spalla. También estuve trabajando con Santana, ¡un poco de todo! Me divierto.

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