domingo 26 de septiembre de 2021

PERSONAJES | 19-08-2021 17:21

Conocé a Julieta Otero y a su música “para sanar”

Se define como “un poco Lisa Simpson” y afirma que con sus canciones busca lo mismo de siempre: despertar consciencia y bienestar.

Tras un largo recorrido como comunicadora, Julieta Otero acaba de inaugurar por fin a su carrera como música y cantante solista a través de Centro de poder, su EP debut que refleja a lo largo de seis temas sus valores, ideas y temáticas actuales que necesitamos repensar.

En palabras de ella misma: “Yo lo que quiero es hacer música sanadora, que me sane a mí y a todas las personas que me escuchen”.

Con un mensaje que va mucho más allá de la música, Julieta comparte con su comunidad un estilo de vida saludable y consciente, cuestiona las ideas preconcebidas y transmite un mensaje motivacional y de valor.

Julieta Otero
La portada de su EP Centro de Poder, diseñada por Vik Arrieta.

Hoy se anima a seguir comunicando todo eso a través de la música y de su voz tan power como dulce. Con la base del rock y los toques de su productor y músico, Antonio Torres, Centro de poder incluye reggae, rap y sonidos electrónicos y va de un tema bien rockero a una balada.

Las temáticas que Julieta trabaja tienen que ver con la motivación, el poder interior, la ecología, soltar el ego, la diversidad e inclusión y el feminismo.

Sus letras, cargadas de mensajes, intentan dejar mensajes que impacten y a la vez impulsen al cambio social. Temáticas que también toca en sus redes sociales, en donde tiene una fiel comunidad latinoamericana de mujeres que se inspiran en sus mensajes y en los contenidos frescos y reales que genera.

Centro de poder se puede escuchar en todas las plataformas de música, siendo Youtube la próxima a estrenar con su primer videoclip en septiembre. El arte del EP, estuvo a cargo de Vik Arrieta, directora creativa de Monoblock, artista que también comparte los valores y los mensajes motivacionales con Julieta y que, por eso mismo, fue elegida para visualizar la música de la artista.

-Te dedicás a las comunicación desde que tenés 17 años, ¿cómo es que surge ahora esta carrera musical?

-La realidad es que la música siempre estuvo en mí, siempre fue ese cable de conexión o de reconexión conmigo misma, desde mucho antes de que entendiera que la música funcionaba en mi -como en mucha gente- de esta forma.

Digo, la música nos puede acompañar, nos puede mejorar nuestros estados de ánimo o ayudar a entender nuestras emociones. Tiene mucho poder. Desde chiquita fui melómana a full, mis viejos no entendían de dónde sacaba gustos musicales tan profundos y diversos.

Para mí el plan perfecto siempre fue ir a escuchar música en vivo. Durante mi adolescencia el rock y el punk conquistaron mi corazón, pero un poco más de grande me di cuenta que ambos estilos giraban en torno a temáticas con las cuales yo no me sentía alineada y en donde la mujer no tenía ni un poquito de lugar.

Lo mismo me sucedió con mi carrera como publicitaria, un día me di cuenta que no podía vender cosas en las que no creía o que sentía que no mejoraban este mundo, por eso creé mi propio medio (Revista Ey!).

En el fondo soy un poco Lisa Simpson y me interesa poder aportar a este mundo un granito de bien. Así, reconvertí mi carrera para dedicarme a comunicar temas de interés al universo femenino que despierten consciencia y bienestar y en esa búsqueda me di cuenta que también podía aportar desde mi pasión: la música. Canto de toda la vida, tomé clases durante más de 10 años y, un poco tarde, (risas) me animé a mostrarle al mundo la artista que habita en mí.

-¿Tu faceta de artista viene de un legado familiar?

-Sí y no. Mi abuela, la Lola, fue una artista que no logró serlo y tuvo mucho que ver en mi carrera y en la de mi mamá. A ella la impulsó a ser bailarina, llegando a ser bailarina clásica del Colón. A mí, me impulsó a poder cumplir mis sueños y no dejarlos relegados por nada ni nadie.

Mi papá es un comunicador increíble y él me despertó todo mi interés por las comunicaciones, los medios y la creatividad. Mi mamá me enseñó a dejarme llevar por las emociones, la sensibilidad y el poder que tenemos para ser un canal de transición. Pero creo que tengo una cuota fuerte de mujeres ancestros que quisieron ser y no pudieron o no las dejaron. Yo vengo a romper con todo eso y redoblo la apuesta animando a más mujeres que respondan a su deseo propio.

-¿Por qué Centro de poder?

-Para poder romper con mis propias creencias limitantes y, así, poder regarle al mundo mi arte y mi sensibilidad, tuve que hacer un trabajo muy grande. Digo, hago mil cosas, emprendo desde chica, tengo mi propio medio, trabajo para otro internacional como Vogue

Sin embargo, siempre acarreamos con inseguridades e ideas que no son nuestras y que nos limitan. “Tu centro de poder”, el tema que le dio nombre al disco, fue el que me empoderó a mí para animarme a abrirme al mundo y es el hilo conductor de todo mi trabajo: quiero que la gente crea en sí misma y pasen cosas más maravillosas en este mundo.

En la canción intento recordar todo el tiempo que no hace falta buscar afuera, que todo lo que necesitamos está adentro nuestro y que, cuando nos damos cuenta de eso, ahí sucede la magia y somos fieles a nuestro deseo. Con ese tema me di cuenta que lo que quería era construir música sanadora. Que me sane a mí y que sane a quienes me escuchen.

-¿Cómo definirías tu estilo?

-¿Si te digo esquizofrenia estilística vale? (risas). Si hay algo que no me gusta es encasillarme, atarme a etiquetas o definiciones cerradas. Creo que venimos a este plano a evolucionar, por mi parte soy un eterno cambiar, mutar, transformarme… Digo, hay algo en mí que siempre queda que son mis valores fundamentales, mis ideales, mi deseo… Pero hoy me puede gustar una cosa y mañana otra.

Creo que la base de mi estilo es el rock, que es lo que más escuché durante mi vida y que me mueve esa energía interna que me pone pilas, un estado en el que me encanta estar: motivada.

Sin embargo, como te decía antes, creo que el rock tiene una cuenta pendiente muy grande a nivel social y, especialmente, con las mujeres, siento que hoy yo puedo darle eso que me alejó en algún momento de este estilo. Sin embargo, siempre escuché todo tipo de música, y la atmósfera ambiental de mi vida se va adaptando a lo que estoy haciendo en cada momento…

Por eso amo la música, porque nos puede dar variedad y a eso apunto. Poder mixear estilos, formas y también artistas. Me encantaría generar colaboraciones con otros artistas. Puntualmente en este EP, si bien la base de todo es el rock, experimentamos otros sonidos que vienen del reggae, dub, rap y la electrónica.

-El arte de tu EP tiene mucho power y personalidad, ¿cómo fue el proceso para crearlo?

-Ay, el arte de mi EP, lo amo literal. Cuando apareció la idea de abrirme como artista al mundo y regalarle mi música, la primera persona que se me vino a la mente que quería que me acompañe en lo visual fue Vik Arrieta, directora creativa de Monoblock. Amo su trabajo y creatividad pero lo que más me gusta es que siempre tierne un mensaje de fondo. Y eso era lo más importante para mí, ¿qué mensaje vamos a contar?

Vengo de la rama de las comunicaciones y para mí todo es un mensaje, y detrás de sus diseños e ilustraciones hermosas, está lleno de mensajes motivadores, sanadores, energéticos… No podría haber sido una mejor elección.

Yo buscaba transmitir la fuerza pero, a la vez, la parte sanadora de todo esto. No sabemos si estoy pidiendo un deseo o intencionando, pero algo está pasando en esa portada.

Como el tema de las energías para mí es muy importante, siempre digo que cuando canto soy un canal que transmite a las otras personas, que no se guarda nada, entonces lo materializamos con el cosmos, el aura, el arcoíris y mi símbolo favorito, el tercer ojo. ¿Qué podemos ver más allá de todo esto? Siempre hay algo más…-

at Redacción Marie Claire

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