martes 22 de junio de 2021

PERSONAJES | 27-04-2020 20:10

Conocé a la banda que nació en cuarentena y no para de reclutar músicos famosos

Compuesta por ocho amigos argentinos que viven en Madrid, La Boa de Isaac sorprende desde las redes sociales con una atractiva propuesta de conciertos en casa a los que ya se sumaron músicos como Jorge Drexler, Kevin Johansen y Fito Páez. Acá, su historia.

El número era variable, a veces podían ser seis, otras dos y muchas veces, ocho. ¿Qué los unía? Ser argentinos en España, sí, pero sobre todo ser melómanos empedernidos, de esos que buscan cualquier excusa para tocar y cantar esas canciones que “todos conocen”.

Algunos, claro, son músicos profesionales, como Javier Calequi (guitarrista de Jorge Drexler y creador del dúo La Loba, o el pianista Juan Pietranera, sesionista y mandamás de la banda de Raphael) y otros se las arreglan para despuntar el vicio como sea.

Y en Madrid, ciudad donde reside la mayoría, las ocasiones para hacerlo fueron muchas, en asados, reuniones y salidas de todo tipo. Desde el último enero, de hecho, una “sagrada costumbre” los mantenía más que conectados: juntarse a tocar los domingos en el flamante bar de uno de ellos, Isaac, que había bautizado el lugar como ese genial himno sabinesco, Peor para el sol.

“El bar de Félix” se convirtió entonces en el cuartel general donde semana a semana se ensamblaban y desarmaban grupos cuya existencia duraba lo mismo que un repertorio o una zapada. Hasta que la pandemia de coronavirus llegó para alterar los planes de todos.

El grupo entero debió refugiarse en sus casas y departamentos y desde ese confinamiento, comenzó a circular la idea de formar La Boa de Isaac. “Las boas siempre generan una sensación de plasticidad eterna, pareciera que ahí dentro cabe de todo y un poco ese fue el espíritu con el que empezamos a juntarnos. El que viene, se suma, con lo que trae y con lo que lo apasiona. Tenemos temas propios y también reversionamos canciones de otros de manera completamente desprejuiciada. La idea siempre fue la misma, disfrutar con y para la música”, explica Tute, uno de los ochos definitivos integrantes de la banda.

-¿De quién fue la idea de empezar a juntarse a tocar de manera remota?

-Podría decirse que de todos, de repente nos encontramos con muchas ganas de replicar lo que estábamos haciendo en el bar y enseguida nos dimos cuenta de que teníamos muchas herramientas para hacerlo de esa manera. En el grupo no solo hay muchos músicos profesionales, también hay diseñadores, publicistas (yo soy uno de ellos) y un director de cine… Teníamos todo a nuestro favor…

Es más, me parece que toda esa amalgama fue lo que terminó dándole mucho impulso a la propuesta. Siento que además de que las canciones son lindas y que se notan que son ochos amigos tocándolas, el acabado final es muy lindo. Y eso pegó.

-¿Cómo comienza el acercamiento a músicos conocidos?

-Javi tiene mucha llegada al ambiente musical a partir de haber tocado con Jorge (Drexler), que además es medio amigo de varios de la banda. Era clavado que íbamos a hacer un tema con él, lo curioso es que el primero no fue él, sino Coti Sorokin. Javi había tocado apenas un par de veces con él, pero apenas le mostró el video, se recontra copó y dijo que sí. A partir de eso, todo se empezó a dar de manera casi vertiginosa. Se sumaron Marcela Morelo, Daniel Melingo, Mavi Díaz, Bambi, Kevin Johansen, Drexler… Y hace unos días, ¡Fito Páez! Lo de Fito fue increíble, casi surreal.

-El confinamiento les terminó abriendo muchas puertas…

-Sí, y esa contradicción va de la mano de otra bastante más triste, y es que la situación de la pandemia acá en Madrid es realmente muy heavy. Por eso a veces me da hasta un poco de culpa hablar de este momento de manera festiva. Nosotros estamos viviendo un momento dulce puertas adentro pero lo que está sucediendo afuera es muy triste y pesado.

En Buenos Aires por ahora lo tienen más controlado, pero acá la situación explotó por todos lados. Pero bueno, seguiremos enfocados en tratar de ofrecer algo de música y alegría en medio de tanta pálida.

-¿Cambió esto los planes a futuro de la banda?

-Es muy difícil pensar a futuro en estas circunstancias, pero intuyo que lo que venga a nivel musical lo vamos a abrazar. Una oportunidad así de linda a esta altura del partido no es algo común para nada…

Yo a los 15 soñaba con tocar un tema con Páez… ¡Y se me cumplió ahora, a los 44! Si la cosa sigue favorable, agarraremos viaje. La sensación que tenemos es que esto crece día a día y que nos está llevando a lugares impensados y espectaculares a la vez.

-¿Qué artista soñás que se sume al ciclo de La Boa?

-Por ahora siento que es un sueño imposible, pero estoy haciendo todo para poder llegar a él y cumplirlo: Charly García. Si se llega a concretar, si Charly se sienta con nosotros detrás del piano, me muero. Literal.

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