domingo 19 de mayo de 2019

PERSONAJES | Hace 1 semana

Nadia Chiaramoni: “En la ciencia hay micromachismos que hay que desnaturalizar”

La biotecnóloga e investigadora de Conicet es además comediante de stand up y en sus monólogos pone especial énfasis en visibilizar los logros de la mujer en la Ciencia. 

Luego de la polémica que desató la científica que asistió a un programa de televisión para recaudar fondos en la investigación (a falta de los mismo por parte del Estado) presentamos a Nadia Chiaramoni, la biotecnóloga que resignifica su profesión a través del humor. 

Texto. María Inés Viturro

Se enciende el reflector en la sala, la audiencia hace silencio y de pie sobre el escenario Nadia Chiaramoni inicia su rutina. Con un ritmo casi matemático en el que se suceden premisa y remate, enhebra anécdotas y sin solemnidad alguna nos introduce de lleno en una problemática: la mujer en la ciencia no recibe el reconocimiento que merece. Nadia sabe de lo que habla. Ella es Biotecnóloga e investigadora de Conicet. Trabaja en el laboratorio de Biomembranas de la Universidad Nacional de Quilmes donde investiga sobre el transporte de fármacos mediante liposomas. Cuando no está haciendo experimentos o dando clases en la facultad, Nadia es comediante de stand up.

“Siempre fui la graciosa de los asados, la que se toma las desgracias con humor. Hace un tiempo estaba en pareja, me separé y en lugar de ponerme a llorar hice un curso de stand up. Así me metí en la comedia convencional de hablar de mi vida y de cosas que provocan identificación. Después, en el 2014 el Ministerio de Ciencia y Tecnología que ya no existe más, tenía un programa que apuntaba a popularizar las ciencias duras y uno de los objetivos era que más adolescentes tuvieran inquietudes y estudiaran Biología, Química, Matemática o Física. Nos convocaron a un grupo de científicos y estudiantes de carreras científicas para que nos entrenemos en stand up”.

Para ese momento ella ya era comediante, pero tomó un curso dictado por Diego Wainstein que abordaba cómo comunicar la ciencia: “Porque una cosa es hablarle a un científico con todo el vocabulario que eso conlleva y otra cosa es explicarle al público general qué es la biotecnología”, explica Nadia. Desde entonces con sus monólogos colabora en echar por tierra un estereotipo. “Si le pedís a un nene chiquito que dibuje a una persona que trabaja en ciencia, siempre va a dibujar más o menos lo mismo: una mezcla de Einstein con alguien de la serie The Big Bang Theory. Esa imagen de una persona acartonada que no entiende la ironía, que no tiene humor. Y eso no es así”. 

En escena, Nadia aprovecha la atención de la audiencia para resaltar los logros de grandes científicas. Reconoce así el merecido protagonismo no sólo de las mujeres del pasado que quedaron excluidas del relato de la historia, sino también el de sus colegas, las investigadoras del presente.

“Hay micromachismos que te ocurren en el ámbito del trabajo y en el del estudio que siempre los naturalicé. Y ahora ya no es época de naturalizar esas cosas, es época de visibilizarlas un poco más. Por eso hablo de la mujer en la ciencia. Me ha pasado de estar en un evento académico dando charlas para chicos de colegios secundarios, eran todos investigadores hombres y yo, y el conductor iba presentándonos diciendo: ‘el Dr. tal, el Dr. tal, el Dr. tal’ y cuando me presentó a mí dijo: ‘señorita’. ¿Cómo señorita? ¡Yo también soy doctora! Y cuando le dije que yo también era doctora, dijo: ‘la señorita, que también es muy bonita’. ¡No, no me digas eso! esto hace unos años me hubiese pasado totalmente inadvertido, hoy me hace enojar. Por eso también trato de visibilizar historias de mujeres, porque hay muchas cosas que descubrieron las mujeres que están absolutamente escondidas. Las bases del Wi-Fi las sentó una chica que encima era actriz de Hollywood y fue la primera que simuló un orgasmo ante las cámaras. Se llamaba Hedy lamarr, era austríaca y estudió Ingeniería. Ella inventó una forma de transmitir mensajes de manera remota y nadie lo sabe. Esas historias me interesa comunicarlas”, cuenta  Nadia que integra el grupo Poper de stand up científico.

El humor actúa como un lente de aumento sobre los sinsentidos vigentes. Como la brecha de género, que crece de manera significativa conforme se alcanzan los puestos jerárquicos en la carrera científica. Ciertos cambios podrían colaborar a resolver esta disparidad. “Cuando una mujer quiere ser madre, necesariamente se tiene que tomar licencia y está bien que así sea, pero el hombre cuando va a ser padre sólo se toma dos días. Eso no está bien, porque no podés acompañar eficientemente la carrera de una mujer. Creo que una forma de dar oportunidad a que las chicas crezcamos es igualar las licencias de paternidad y maternidad, como para que un hombre pueda estar en la crianza de la familia y que la mujer también pueda crecer en el ámbito laboral”.
 

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