LIFESTYLE | Hace 2 semanas

Conocé la casa de la mejor florista argentina

Pionera del diseño floral en nuestro país, Anika Cundo nos abre las puertas de su hogar en el Palacio de los Patos, donde se mezclan los aromas, colores y texturas de su propia historia.

Todos hemos pasado por allí y todos nos hemos detenido, al menos una vez y durante largo rato, frente a la entrada del Palacio de los Patos, el histórico edificio de viviendas de la calle Ugarteche que se inauguró allá por 1929 (y con los ecos de la crisis financiera global de fondo).

A Anika cundo también le sucedió lo mismo y hasta llegó a comentarle a su marido: “Qué lindo sería vivir ahí”. Casualidad, o “ley de atracción”, su deseo se convirtió en realidad hace cuatro años, cuando la pareja aprovechó una oportunidad casi única (no es sencillo encontrar departamentos en venta allí) para darle forma a su nuevo hogar.

Anika Cundo, la pionera del diseño floral en Argentina

Que es hermoso sí, pero sobre todo muy sereno, prolijo y equilibrado. Predominan el blanco y los colores pasteles pero también las obras de arte que salpican cada pared. Y las flores, claro.

Que decoran (o mejor dicho, realzan) mesadas, mesitas, rincones y demás espacios de la casa de manos de una verdadera experta, que comenzó hace 15 años a desandar un camino no tan habitual en el país.

Anika Cundo, la pionera del diseño floral en Argentina

“Venía de haber vivido un tiempo en Londres, donde flasheé con las florerías de diseño y una tradición botánica que realmente me impactó. Volví con la idea de hacer algo similar acá, casi como hobby pero que enseguida se terminó convirtiendo en mi absoluto oficio y sustento”, cuenta Anika, nombre de origen sueco, como sus abuelos.

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Arrancó, recuerda, de manera muy simple: haciendo bonitas tarjetas a mano que repartía en los diferentes hoteles boutique que por ese entonces comenzaban a germinar por toda la ciudad.

“En ese momento vivía en Palermo Soho y la verdad es que estaba rodeada de muchos de esos hoteles. No era fácil explicarle a los demás qué era lo que hacía pero apenas la rueda de arreglos a pedido empezó a girar, no paré nunca más”, cuenta y acto seguido apunta que la rigurosidad y la constancia fueron piezas clave de ese crecimiento.

“Soy muy comprometida con el trabajo, por más que llueve, truene o granice, si yo te dije lunes a tal hora, ahí estaré con el arreglo floral”, sentencia.

Anika Cundo, la pionera del diseño floral en Argentina

Sus palabras la llevan casi sin quererlo a desmenuzar su habitual rutina laboral, que tiene un momento tan importante como mágico: la visita al mercado de flores de Barracas, en la calle Olavarría.

“Es algo que recomiendo hacer a todo al menos una vez en la vida. El lugar abre muy temprano, a las seis de la mañana, y llegar ahí, cuando están todas las flores dispuestas en los canastos de mimbre es realmente una experiencia única”, afirma a la vez que define al mercado como “un increíble oasis de color, aromas y texturas…”.

Junto a ella, en el sofá principal de la casa, se encuentra Toscana, su adobarle perra labradoodle australiana, raza tan exótica como requerida (sobre todo en Norteamérica).

El nombre refleja otra de las pasiones de Anika: Italia, país donde también tiene ancestros. “Amo casi todo de allá. Sus paisajes, su gente, su comida…”. Y de viajes está un poco hecho el ADN creativo de Anika, que cada vez que conoce un muevo destino, anota junto a la direcciones de museos y atractivos típicos, la de su jardines botánicos y parque principal.

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 “Nosotros también somos privilegiados en eso, tenemos hermosos parques y jardines, sólo es cuestión de visitarlos con atención”, avisa. Autora de un reciente manual cuyo título dice prácticamente todo (Vivir con Flores, editado por Grijalbo), Anika se muestra renuente a la hora de hablar de ejemplares favoritos.

“Soy una convencida de que a cada flor le corresponde un florero y un espacio definido, no existen los  sí y los no a priori”. Sí admite, y después de mirar largo rato sus floreros, que tiene una relación especial con las peonías.

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“En primer lugar porque son figurita difícil, acá se consiguen sólo en el mes de noviembre y además porque realmente son hermosas, muy delicadas y elegantes. Me encanta su aroma también, que es como una mezcla de rosas y talco, y su anatomía que es como mágica, ya que pasan de ser un capullo chiquito a una flor enorme y muy vistosa”, explica.

Anika Cundo, la pionera del diseño floral en Argentina

La charla se extiende y entre consejos y tips, una conclusión acecha, que parece evidente pero quizá no lo sea tanto: “A mí las flores me alegran, realmente me cambian el ánimo y el espíritu. Pude haber trabajado todo el día pero cuando llego a casa, lo más probable es que me ponga a cortar tallos y flores para mí. Con el tiempo me di cuenta de eso: soy florista las veinticuatro horas del día, no hay forma que pueda escapar de eso”, concluye.

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