martes 26 de mayo de 2020

CULTURA | Hace 1 mes

Diana Zurco: “Apuesto a que existan más chicas trans en los medios”

La mujer que se animó a preguntarle a Alberto Fernández sobre la situación de las personas trans durante la pandemia es también la primera locutora nacional trans egresada del ISER y presentadora de noticias del noticiero central de la Televisión Pública.

Todo comenzó a los 9, 10 años, cuando Diana, aún con un nombre ajeno a su identidad descubrió un grabador que había comprado su madre y decidió dejarle un mensaje para celebrar su día.

A partir de ahí empezó a jugar con su voz y a imitar a locutoras de radio. Pero la profesionalización llegó 20 años más tarde, luego de haber superado la vulnerabilidad, el bullying y la discriminación, pero siempre acompañada por su familia.

Con 31 años de edad se presentó y entre 1500 aspirantes formó parte de los 60 que luego serían egresadxs del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica.

  • Y después de todo ese camino ¿qué significa para vos haber llegado hasta acá?

A veces me sorprendo de mi misma porque pienso en cómo hice y me convenzo de que al final era cuestión de pensar en mi. Entonces me emociono porque hay tanta gente que la está pasando mal y que sino hubiera sido por esa parte de mi personalidad que vino conmigo: esa resiliencia, esa fuerza por el desafío y esa parte mía que enfrenta el mundo, no hubiese llegado hasta acá.

También te puede interesar: "No hay un libro que muestre el cuerpo de mi hija"

Porque en algún momento pasó cerca mío la prostitución, que es como un fantasma para las chicas trans aunque afortunadamente creo que cada vez menos, pasaron las drogas y la noche.

Porque la noche es un lugar que como trans necesitaba frecuentar para conocer a las chicas y poder preguntarles dónde conseguían hormonas y cómo hacían para enfrentar la vida.

Yo tan chiquita, con 18 años ya sabía que no era un chico gay, había algo que tenía que ver con mi identidad porque yo me sentía una mujer, pero una mujer trans.

El impulso de la identidad es tan fuerte que te termina interpelando, no te deja decidir, no es una decisión como algunos dicen. Y así fue. Vi de cerca un montón de cosas pero siempre algo me dijo: “Vení por acá”.

Diana Zurco
Es la primera egresada trans del ISER

La fortaleza y el carácter son asombrosos. Quizá hoy no lo dimensiono del todo pero tal vez más adelante vea que sin buscarlo dejé algo para otros. Y es el mensaje de que se puede.

  • La soledad es una característica que muchas chicas trans manifiestan durante su proceso de transición, ¿crees que una historia como la tuya puede resultar una compañía?

Siempre hablo del camino colectivo y del camino individual. Y el camino colectivo se identifica a través de la lucha histórica del movimiento del que formo parte. Por eso lo que hoy logré, también lo siento un logro de todas y de todes.

Pero es un mensaje que toma forma a través de nuestras historias porque de repente hay personas chicas o chicos que no son trans pero que están desmotivados y quieren abandonar sus estudios y que con mi experiencia de vida se motivan y me dicen: “si vos pudiste hacer una carrera y pudiste estudiar, entonces yo puedo”.

También te puede interesar: Mariana Genesio Peña: “Por momentos me olvido de que soy trans”

Y es transversal porque va más allá. Hay algo social. A mi me han dicho que mi historia es una historia de superación que atraviesa todas las realidades más allá de la trans.

  • Respecto de la situación de vulnerabilidad a la que está expuesta el colectivo trans, tu familia te apoyó y acompañó en tu transición. ¿Eso fue lo que ayudó a que puedas cumplir tus sueños?

Fue clave. La contención de un papá y una mamá, el hecho de tener techo y comida para una persona trans es muy importante. Porque no vas a parar a la calle, porque tenés otra expectativa y ni hablar cuando tenés acceso a un estudio terciario o universitario.

Yo a pesar del bullying no dejé de estudiar y ese también fue un desafió personal. Es tan clave que tu familia te contenga siendo trans que es una excepción cuando no debería ser así.

No debería ser una novedad que los padres acepten a sus hijos. Pero llegamos hasta acá y lo tenemos que remarcar. Y pareciera que no es la obligación de tus progenitores tener compromiso, amor y aceptación por una hija o un hijo trans.

Pero los mandatos y la discriminación son tan fuertes que históricamente está plasmada o enquistada en la conciencia social que haya padres y madres que prefieran echar a sus hijos de sus casas y desarraigarlos porque se dejan llevar por el qué dirán o por lo que la sociedad vaya a pensar.

  • ¿Cómo fue la convocatoria para Edición Central el noticiero de la Televisión Pública?

En enero me llamó Daniel Miguez, el gerente general de noticias y me dijo que había surgido mi nombre porque el canal tenía la intención de a través de las noticias aplicar perspectiva de género, algo que me pareció súper positivo.

Me preguntaron si estaba dispuesta a hacer una prueba y dije de entrada que sí. Eliseo Álvarez, el director de la TV Pública, con quien trabajé hace un par de años en un programa en la radio 2x4 me planteó que había pensado en mí primero como profesional.

Ya me conocían, sabían de mi trayectoria y me dijeron me querían por mi carrera, no por ser trans. También hay una cuestión y es que yo no tengo compañeras trans (a mi me gusta decirles compañeras porque somos compañeras de lucha en este gran colectivo), que sean periodistas o locutoras.

También te puede interesar: Madre no hay una sola: Jana Victoria y Verónica Sanchez así lo demuestran

Entonces acá hay un tema y es que a partir de esto también se visibiliza lo que aún falta. Yo siempre lo digo y lo pregono: apuesto porque existan más chicas trans en los medios, pero sé que venimos de una historia de postergación.

¿Cómo van a hacer una carrera esas chicas cuando más del 80 por ciento no tienen acceso al trabajo, deben ejercer la prostitución y no pueden terminar sus estudios?

Diana Zurco
El equipo periodístico completo de edición central el noticiero de la Televisión Pública
  • Sos una profesional, más allá de tu percepción de género. Frente a esta cruel realidad que atraviesa el colectivo trans ¿qué significa para vos esta posibilidad?

La oportunidad es enorme porque visibiliza y a través de mi persona creo que tal vez se produce una conexión con el público. Lo puedo ver por la respuesta que recibo de la gente de todo el país, sobre todo del colectivo LGBTIQ+.

Entonces parece como que no solamente hay una función de comunicación de llevar información y todo lo que tiene el rol de un comunicador, sino también hay una repercusión social.

Que la gente te diga que se siente esperanzada porque el mensaje es que se puede, no tiene precio. Hay un impacto social más allá de mi rol como periodista de un noticiero.

Y es la naturalización de las personas trans en cualquier ámbito. Esto interpela a la sociedad y dice a través del mensaje: “vieron que se puede, solamente necesitamos que nos den oportunidades. Las personas trans somos capaces como cualquier persona y podemos ocupar cualquier espacio”.

  • En una nota hablabas de tener voz en esta sociedad, respecto a tu decisión de ser locutora nacional, y el contenido simbólico de ese hecho…

Históricamente la comunidad trans, dentro del colectivo LGTBIQ+ es la más vulnerable y la más vulnerada porque recayó sobre nuestras identidades trans toda la exclusión social y eso tiene una coyuntura que empuja a la marginalidad.

Porque no tenés oportunidades y encima desde el colegio vivís bullying y discriminación. Claramente muchas chicas abandonan a temprana edad los estudios y eso se suma a que la mayoría de las personas trans fueron echadas de sus casas por sus familias.

Entonces cómo hace una persona que fue rechazada por su entorno y termina parando en la calle con 13 o 14 años. Qué puede esperarse luego de todo ese cóctel adverso que tienen la mayoría de las personas que atraviesan esta situación.

No pueden terminar el secundario y ni hablar de un terciario o una carrera universitaria. Hay inequidades que después se plasman en estos resultados.

Se estima que el promedio de vida de una persona trans en nuestro país es de entre 35 y 40 años por la mala calidad de vida. Muchas personas al estar en la marginalidad viviendo en la calle de la prostitución se exponen a un montón de adversidades.

Hay personas que entran en adicciones, otras que terminan enfermas incluso porque la mayoría de las personas trans hacían tratamientos hormonales clandestinos y eso tiene una repercusión en el organismo.

Ahora hay una ley de identidad de género que en uno de sus artículos contempla que tengamos accesos a las intervenciones quirúrgicas, medicas y al tratamiento hormonal, pero antes no existía.

Galería de imágenes

Accedé a los beneficios para suscriptores

  • Contenidos exclusivos
  • Sorteos
  • Descuentos en publicaciones
  • Participación en los eventos organizados por Editorial Perfil.

Comentarios