(Prensa)
Raquel Lía Chan, ganadora del premio Por las Mujeres en la Ciencia de L’Oréal-UNESCO: “La ciencia es siempre una inversión”
Por su estudio sobre la sequía acaba de ganar el premio Por las Mujeres en la Ciencia de L’Oréal-UNESCO, siendo la número 12 en la historia de Argentina y la primera en ser galardonada en la disciplina de biotecnología agrícola.
En un contexto donde las mujeres todavía representan apenas un tercio de las personas dedicadas a la investigación científica a nivel global, el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” volvió a reconocer el trabajo de investigadoras que transforman el mundo desde la ciencia. En esta 28ª edición, la argentina Raquel Lía Chan fue distinguida por sus avances en biotecnología agrícola y por el desarrollo de cultivos resistentes a la sequía, consolidando además a la Argentina como el país de América Latina con mayor cantidad de científicas premiadas por el programa.
-Tu trabajo en biotecnología agrícola tiene un impacto directo en uno de los grandes desafíos globales: la sequía. ¿Qué significa, en términos concretos, el desarrollo del gen HaHB4 hoy?
-La sequía es el mayor problema que tienen los cultivos a nivel mundial, si bien los eventos de inundación son más frecuentes que los de sequía, la sequía se lleva la pérdida de al menos el 50% de la producción mundial de cultivos agrícolas. Lo que logramos fue insertar a HaHB4, un gen de girasol, en otros cultivos, para que puedan tolerar tiempos más prolongados de falta de agua.
Lía recibió su galardón en la sede de Unesco en París en el mes de mayo.
-Si tuvieras que explicar tu trabajo a alguien que no viene del mundo científico, ¿cómo lo definirías hoy?
-Trabajo con las plantas. A veces solo las asociamos al alimento, pero en realidad nos dan casi todo lo que usamos en la vida: el oxígeno que respiramos, la ropa que usamos, los muebles. Cuando uno compra una remera no siempre piensa que está hecha de algodón, que sale de una planta. Son seres maravillosos: obtienen toda su energía de la luz solar y la convierten en energía química. Pero tienen algo que las diferencia de nosotros: no se pueden mover. Los animales migramos cuando hace frío o cuando no hay agua. Las plantas tienen que adaptarse al lugar en el que están. Mi grupo de trabajo se dedica a entender cómo logran adaptarse, y por qué algunas especies lo hacen mejor que otras. A partir de eso, tomamos genes de las plantas más tolerantes a factores ambientales y los ponemos en las menos tolerantes, para tratar de entender qué pasa y, al mismo tiempo, desarrollar plantas más resilientes a los distintos factores que les generan estrés.
-¿Qué desafíos enfrentaste como mujer en el ámbito científico y cómo sentís que cambió —o no— ese escenario hoy?
-El desafío más grande no estuvo dentro del ámbito científico en sí, sino en poder tener un trabajo, criar hijos, tener un hogar y tratar de que todo funcione al mismo tiempo. Lo que hice fue sacrificar un poquito de cada cosa. Durante muchos años, cuando mis hijos eran chicos, acotaba los horarios de trabajo a lo estrictamente necesario para poder estar con ellos, sacrificaba los tiempos de ocio y prácticamente no viajaba a congresos ni reuniones y por otro lado, mis hijos estaban prácticamente todo el día en actividad escolar y actividades extracurriculares. Creo que el resultado fue bueno, mis hijos crecieron bien, son buenas personas, sanas, adultas, independientes y en el trabajo no me fue tan mal.
“Lo urgente hoy es el financiamiento y las becas, pero también recuperar el prestigio. Si uno quiere tener futbolistas como Messi o Maradona, hay que poner pelotas en todos los potreros”.
-¿Qué te sigue motivando después de tantos años de investigación y qué te da esperanza hacia adelante?
-La pasión por la ciencia no se pierde con los años. Sigo yendo todos los días a trabajar con muchísimo entusiasmo, con ansiedad a veces por ver los resultados de algún experimento, mirando cada planta todos los días a ver cómo evoluciona. Y me da mucha esperanza ver a las generaciones jóvenes que también sienten esa pasión. La ciencia está en nuestra vida cotidiana todo el tiempo, en los instrumentos que usamos, en la ropa, en el teléfono.
-Si tu investigación pudiera cambiar una sola cosa en el mundo en los próximos 10 años, ¿cuál te gustaría que fuera?
-Lo que me gustaría cambiar es algo que probablemente no esté en nuestras manos: que haya más igualdad, que no haya niños con hambre, que haya comida para todos. Sé que es algo muy complejo y que escapa a lo que los científicos podemos hacer solos. Pero lo que sí podemos hacer es contribuir a que los alimentos no sean tan preciados y que sea más fácil producirlos. Y si pudiera hacer algo más, sería ir a enseñar y a sembrar ciencia en países que no la tienen, porque creo que es el motor del desarrollo, es el motor de los países para generar riqueza y con riqueza no me refiero a oro y plata, sino a tener alimento en la mesa de todos los ciudadanos.
-¿Cómo ves la ciencia hoy en Argentina y qué cosas son más urgentes en el contexto de poco apoyo del Estado para investigaciones?
-Es notorio que a pesar de la falta actual de apoyo a la ciencia, que varias científicas del país hayan ganado este premio. Muestra que tenemos las capacidades para hacer la mejor ciencia a nivel internacional. Es difícil de entender por qué en este momento los científicos en nuestro país son atacados y poco valorados. Hemos tenido muchas épocas malas en cuanto a financiamiento en Argentina, pero nunca un momento en el que dijeran que no trabajamos. Eso no es verdad. Los científicos somos apasionados y trabajamos muchas horas. Duele escuchar ese tipo de opiniones infundadas. Lo urgente hoy es el financiamiento y las becas, pero también recuperar el prestigio. Si uno quiere tener futbolistas como Messi o Maradona, poné pelotas en todos los potreros. Con la ciencia es igual: si tenemos muy pocos científicos en la base, van a salir muy pocos que logren cosas para el país. La ciencia es una inversión, y algo fundamental es reconocer que toda tecnología tiene ciencia básica que la soporta.
Noticias Relacionadas
-
María Teresa Dova, ganadora del premio L’Oréal-UNESCO: “Nada gratifica más que la búsqueda del conocimiento”
-
Ciencia con acento argentino: premiaron a nivel mundial a la científica María Teresa Dova por su trayectoria
-
Por una sociedad más equitativa: conocé a las 6 científicas argentinas premiadas por Unesco